Creatorship 101

A Course on Becoming the Creator that You Are

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Lesson 1: You Are A Creator
by John McCurdy

Hello, and thank you for subscribing to this copyrighted class! (If you would prefer not to subscribe to the entire class, but would like to exchange energy for this lesson, please do so here.)

There are many layers within this material. The most important layer is the experience, rather than the words and information, so to get the most from it we encourage you to take the time to listen to the recording above instead of just reading this transcript.

Now we invite you to take a deep breath, relax and allow yourself to feel this experience.

Greetings, dear friends.

We are the voice of this one you call John, and of many, many others.

We are here at this time to talk about creation. We are here to talk about how you are a creator, and how you can reclaim your creatorship.

Dear friends, you are creators, every single one of you. You are the grandest of creators. There is not one being anywhere in all of the omniverse that is a better creator than you. You are creators!

Oh, you look around at your life and you ask, “How could I possibly be a creator? My life is a mess! Look at all these things I don’t want. My life is full of them!”

Dear friends, you created them. Every single one.

It looks like they were created by others. It looks like you’ve been the victim of so many other people’s agendas, and in a way you have. But only, only, in the sense that you gave your creator power to those others. It’s still yours dear friends, it’s still your creation, but you forgot. You forgot that you are the creator, and so you created according to the desires and instructions of everyone around you.

Can you feel that, dear friends? You created everything in your life, but you did it according to the will of others, instead of according to your own will.

Now why would you do that?

You did it, dear friends, because you lost trust in yourself.

Long, long ago, before you ever came to Earth for the very first time, before Earth had even been created, you lost trust in yourself. You came to believe that you had done something wrong. You felt lost. You felt that you had displeased God, that source from which you came, only you forgot that it was your source. You came to believe that you had done something wrong and had been punished, banished from home, or that you had somehow left home without realizing the consequences. And so you lost trust in yourself.

You began to doubt yourself, and in that doubt you began to turn to others. You began to think that perhaps they knew something you didn’t know, and so you turned to them and you made them the experts, and ever since then you have been creating according to their will. You’ve been creating what you think others want from you and according to what you think they want you to be. Either that, or you’ve been creating in reaction to what you think others want, but almost all of your creation has been determined by other people, by other angels.

Oh yes dear friend, you are an angel.

The truth is that you never did anything wrong. The truth is that in the very beginning, Spirit became aware of itself. Consciousness became aware of itself, and it asked the question, “Who am I?

In that question duality was born. In that instant All That Was exploded into a billion billion of itself and set off to find the answer.

In truth the answer was found in the instant the question was asked. But you dear friends, you wanted to experience finding it, because only in that experience could you really understand it. And so you went out, each and every one of you one of those billion billion multiples of All That Was.

You are not a fragment of All That Was. You are All That Was, because All That Was did not fragment itself. It multiplied into a billion billion of itself so that it could have every little tiny piece of the experience of finding itself, of finding out who it is, and what it is. So dear friends, you are All That Was, and so much more.

So you left home. In the greatest of joy, in the greatest of anticipation, you set off on your journey.

But dear friends, journeys are challenging. An adventure would not be an adventure if it was easy. You found yourself in a void, or what seemed like a void, and suddenly you felt lost. You felt alone.

You’d never felt alone before, for when you were All That Was there was no such thing as alone. There was no other, so how could you be alone or any other way? You simply were. But now you felt alone, lost in a void. You felt like you were fading out of existence.

And that, dear friends, is when you began to lose trust in yourself. That is when you began to forget who you are.

But dear friends, even that was not a mistake. You needed to forget, because you needed to fully have the experience you were about to have. You wanted to go into the depths of experience. You wanted to really, really, really understand what it is to be you. And so you set off on your journey.

Remember, dear friends. Feel back. Feel back, deep into your memories.

Feel the joy, the joy that you felt in setting off on the journey.

Feel the despair you felt, as you found yourself in the void, outside of all that ever had been.

And so it is.

Lección 1: Tú Eres Un Creador
por John McCurdy
Traduccion por Maribel González

Hola y gracias por suscribirse a esta clase con derechos de autor! (Si prefiere no suscribirse a toda la clase, pero le gustaría intercambiar energía por esta lección, por favor hágalo aquí.)

Hay muchas capas dentro de este material. La capa más importante es la experiencia, más que las palabras y la información, así que para sacar el máximo provecho de ella, te animamos a que te tomes el tiempo para escuchar la grabación de arriba en lugar de sólo leer esta transcripción.

Ahora te invitamos a respirar hondo, relajarte y permitirte sentir esta experiencia.

Saludos, queridos amigos.

Somos la voz de este que llaman John, y de muchos, muchos otros.
Estamos aquí en este tiempo para hablar sobre la creación. Estamos aquí para hablar de cómo ustedes son un creador, y de cómo pueden reclamar su creadorazgo.

Queridos amigos, ustedes son creadores, cada uno de ustedes. Ustedes son el más grandioso de los creadores. No existe ni un solo ser en ningún lugar en todo el omniverso que sea un mejor creador que ustedes. ¡Ustedes son creadores!
Oh, miran su vida y preguntan, “¿Cómo es posible que sea un creador? ¡Mi vida es un desastre! Mira todas estas cosas que no quiero. ¡Mi vida está repleta de ellas!

Queridos amigos, ustedes las crearon. Cada una de ellas.

Parece que fueron creadas por otros. Parece que ustedes han sido la víctima de las agendas de tantas otras personas, y de cierto modo lo han sido. Pero únicamente, únicamente, en el sentido que ustedes le dieron su poder de creador a ésos otros. Sigue siendo suya queridos amigos, sigue siendo su creación, pero se les olvidó. Se les olvidó que son el creador, así que crearon de acuerdo a los deseos e instrucciones de todo el mundo a su alrededor.

¿Pueden sentir eso, queridos amigos? Ustedes crearon todo en su vida, pero lo hicieron de acuerdo a la voluntad de los demás, en lugar de hacerlo de acuerdo a su propia voluntad.

Ahora, ¿por qué harían eso?

Lo hicieron, queridos amigos, porque perdieron la confianza en sí mismos.

Hace mucho, mucho tiempo antes de venir a la Tierra por primera vez, antes de que la Tierra siquiera hubiera sido creada, ustedes perdieron la confianza en sí mismos. Llegaron a creer que habían hecho algo malo. Se sintieron perdidos. Sintieron que habían disgustado a Dios, esa fuente de la que vinieron, sólo que se les olvidó que era su fuente. Llegaron a creer que habían hecho algo malo y que habían sido castigados, desterrados del hogar, o que de alguna manera habían dejado el hogar sin darse cuenta de las consecuencias. Entonces perdieron la confianza en sí mismos.

Empezaron a dudar de sí mismos, y en esa duda empezaron a acudir a los demás. Empezaron a pensar que quizás ellos sabían algo que ustedes no sabían, así que acudieron a ellos y los convirtieron en los expertos, y desde entonces ustedes han estado creando de acuerdo a su voluntad. Han estado creando lo que piensan que otros quieren de ustedes y de acuerdo a lo que piensan que ellos quieren que ustedes sean. Ya sea eso, o han estado creando en reacción a lo que piensan que otros quieren, pero casi toda su creación ha sido determinada por otras personas, por otros ángeles.

Oh sí querido amigo, tú eres un ángel.

La verdad es que nunca hicieron nada malo. La verdad es que desde el principio, el Espíritu se dio cuenta de sí mismo. La consciencia se dio cuenta de sí misma, e hizo la pregunta, “¿Quién soy?”

En esa pregunta nació la dualidad. En ese instante Todo Lo Que Era explotó en un billón, billón de sí mismo y salió a buscar la respuesta.

La verdad es que la respuesta se encontró en el instante que se hizo la pregunta. Pero ustedes, queridos amigos, querían experimentar encontrarla, porque únicamente en esa experiencia podían realmente comprenderla. Así que salieron, todos y cada uno de ustedes uno de ésos billones, billones de múltiples de Todo Lo Que Era.

Ustedes no son un fragmento de Todo Lo Que Era. Ustedes son Todo Lo Que Era, porque Todo Lo Que Era no se fragmentó. Se multiplicó en un billón billón de sí mismo para que pudiera tener cada pequeño pedazo de la experiencia de encontrarse a sí mismo, de averiguar quién es, y lo que es. Así que queridos amigos, ustedes son Todo Lo Que Era, y mucho más.

Así que ustedes dejaron el hogar. En un asombroso gozo, en una asombrosa anticipación, salieron en su viaje.

Pero queridos amigos, los viajes constituyen un desafío. Una aventura no sería una aventura si fuera fácil. Se encontraron a sí mismos en un vacío, o lo que parecía un vacío, y de repente se sintieron perdidos. Se sintieron solos.

Nunca antes se habían sentido solos, porque cuando eran Todo Lo Que Era no existía la soledad. No había nadie más, así que ¿cómo es posible estar solo o de cualquier otra manera? Simplemente eran. Pero ahora se sentían solos, perdidos en un vacío. Se sentían como si se estuvieran desvaneciendo poco a poco de la existencia.

Y ahí, queridos amigos, es cuando empezaron a perder la confianza en ustedes mismos. Ahí es cuando empezaron a olvidarse de quienes eran.

Pero queridos amigos, ni siquiera eso fue un error. Necesitaban olvidar, porque necesitaban tener plenamente la experiencia que estaban a punto de tener. Querían salir a las profundidades de la experiencia. Querían real, real, realmente entender lo que es ser ustedes. Así que salieron en su viaje.

Recuerden, queridos amigos. Sientan atrás. Sientan atrás, profundo en sus memorias.

Sientan el gozo, el gozo que sintieron al salir en su viaje.

Sientan la desesperación que sintieron, cuando se encontraron a sí mismos en el vacío, fuera de todo lo que alguna vez había sido.

Y así es.